El verano es una época perfecta para disfrutar de la playa, la piscina y las actividades al aire libre junto a nuestras mascotas. Sin embargo, mientras pensamos en proteger su piel del calor o evitar golpes de calor, muchas veces olvidamos una parte especialmente sensible: sus ojos.
Durante esta época del año, la conjuntivitis en verano es una de las afecciones más frecuentes en perros y gatos. Las irritaciones oculares relacionadas con el sol, la arena, el cloro, el agua salada o incluso el viento aumentan drásticamente. En muchos casos todo comienza con una simple molestia, pero si no se trata a tiempo puede derivar en infecciones o problemas mucho más serios.
¿Por qué aumenta la conjuntivitis en verano?
La conjuntivitis es la inflamación de la conjuntiva, una membrana fina y transparente que recubre parte del ojo y el interior de los párpados. En los meses estivales, los factores de riesgo de la conjuntivitis en verano se multiplican de forma considerable, especialmente en perros que pasan mucho tiempo al aire libre o disfrutan de baños frecuentes.
Esta patología puede aparecer por diferentes causas:
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Irritación por arena, polvo o viento de la playa.
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Contacto directo con el cloro de las piscinas o el agua salada del mar.
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Reacciones alérgicas estacionales.
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Infecciones bacterianas o víricas añadidas.
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Exposición prolongada a la radiación solar.
Síntomas más frecuentes en perros y gatos
Los problemas oculares suelen detectarse rápidamente porque generan bastante molestia en el animal. Algunos de los signos más habituales que notarás en tu mascota son:
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Ojos visiblemente enrojecidos e inflamados.
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Lagrimeo excesivo, secreciones o legañas espesas.
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Picor, rascado constante con las patas o contra el suelo.
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Parpadeo frecuente, ojos semicerrados y alta sensibilidad a la luz.
En algunos casos también puede aparecer dolor agudo o pérdida de transparencia en la córnea, algo que requiere atención veterinaria inmediata.
Cómo prevenir la conjuntivitis en verano
La prevención es fundamental para evitar complicaciones y visitas de urgencia. Algunas recomendaciones sencillas pueden marcar la diferencia durante vuestras vacaciones:
Limpia sus ojos tras el baño: Usa suero fisiológico para eliminar restos de arena, sal o cloro después de un día de playa o piscina.
Evita la ventanilla del coche: No dejes que tu perro saque la cabeza por la ventana en marcha, ya que el viento fuerte y el polvo resecan e irritan sus ojos de forma instantánea.
Controla la exposición solar: Evita las horas de máxima radiación, especialmente en animales de ojos claros o razas más propensas.
No automediques: No utilices nunca colirios humanos sin prescripción de un profesional.
¿Cuándo debes acudir a nuestro centro veterinario?
Aunque algunas irritaciones leves pueden mejorar limpiando el ojo en casa, debes acudir cuanto antes a revisión si notas los ojos muy rojos, secreción abundante, si tu mascota los mantiene cerrados constantemente o si notas manchas en la córnea. Los problemas oculares pueden empeorar en cuestión de horas y retrasar el tratamiento puede provocar daños permanentes.
En el Centro de Especialidades Veterinarias Atabal sabemos que esta época trae momentos maravillosos, pero también riesgos ocultos. Si notas molestias en los ojos de tu perro o gato, actúa rápido y evita la automedicación para garantizar un verano divertido y seguro.





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